domingo, 11 de febrero de 2018

Patrimonio regional perdido y una Historia escondida. El antiguo callejón de las Bochas en Xalapa.

Meses atrás estaba caminando por el centro de Xalapa, y me llamó la atención la colocación de un anuncio sobre la esquina de las calles de Primo Verdad y González Aparicio. El cartel anunciaba un callejón con un nombre nuevo "La Perla" y con el consiguiente "Una tradición en Xalapa". Cuando vi ese anuncio no puede evitar pensar en la "tradición" que ese espacio tenía como centro de diversión, eso me llevó primero a la memoria y luego a la Historia, dicho recorrido permite vislumbrar varias reflexiones sobre el proceso de destrucción patrimonial del centro histórico xalapeño en función del establecimiento de sitios para generar ganancias (tiendas, almacenes y lugares de recreo). Pero no todo son pérdidas este recorrido me permitió conocer a una historia olvidada y perdida en los documentos.  En esta entrada hablaremos de esos temas. 

 Fotografía tomada el 22 de noviembre de 2017, por la mañana. El conjunto de anuncios denota tres diferentes tiempos
 del callejón González Aparicio (nombre oficial del lugar).

En primer lugar la "tradición del callejón de la Perla" es muy reciente. Actualmente el lugar es conocido por muchos jóvenes como la "calle de los antros", pues en recientes años en el lugar a lo largo de dicha calle se han establecido muchos sitios de baile y recreo nocturno, se montaron estructuras de acero, techos mesas, balcones, anuncios y nuevas fachadas. Todo este cambio comenzó ya hace tiempo (¿será por eso que ya es considerado tradición?) hace unos doce años comenzaban a asomarse nuevos cafés en el que era un pequeño y silencioso callejón.

Fotografía del año de 2006 del callejón de González Aparicio, se aprecian las primeras mesas de café puestas, han pasado doce años y el mismo rincón ha cambiado enormemente. La actividad comercial actual es uno de los principales factores de riesgo para el patrimonio material del centro histórico de Xalapa, que a partir de esos años va desapareciendo.

También es curioso ver cómo se usó el nombre de "La Perla" cuando el lugar nunca ha tenido semejante referencia. Se me ocurre que se buscó un nombre relacionado con el callejón "Del Diamante" que también es de referencia comercial y turística en el corazón de Xalapa. Ahí se denota cómo la actividad comercial marca los espacios urbanos.
 El nombre oficial, por alguna manera de decirlo, del callejón es Enrique González Aparicio. Este indicador es para también recordar a un político y economista xalapeño de la primera mitad del siglo XX, sus estudios en economía lo llevaron a ocupar varios cargos de gobierno siendo el más alto el de subsecretario de gobierno de Abelardo Rodríguez. La Escuela Bancaria y Comercial le dedica esta página al que fuera también uno de sus fundadores. El nombre de González Aparicio es de la segunda mitad del siglo XX, ¿cómo se llamaba esta calle antes?
En la fotografía del inicio apenas se aprecia una placa antigua cubierta de pintura. Dicha señal tiene grabado el nombre del callejón en épocas más antiguas: "Calle de Arrieta", también contiene los números de manzana y cuartel urbano correspondientes. Este nombre es el que me iba a llevar a una agradable sorpresa histórica.
La referencia de ese nombre es más antigua de lo que esperaba. Existe una monografía de los nombres de las calles del centro histórico de Xalapa que refiere que "Arrieta" fue el apellido de un posible soldado que participó en la guerra de intervención de 1847. (Ruth Solís Vicarte, 2006, Las calles del centro histórico: los personajes que les dieron nombre, ayuntamiento de Xalapa) Cabe señalar que esta información no coincide con la placa, Vicarte establece en su texto que Arrieta es una calle que se dirige al cuartel de San José y esta placa está muy lejos de dicho cuartel. 
En el mapa de la ciudad realizado por Manuel Rivera Cambas en 1869 aparece el nombre de Arrieta. Lo que bien podría indicar que ese nombre si podría ser del soldado, pero aún había dudas. Cabe mencionar que un valor importante que tiene el mapa de Rivera es que los nombres de las calles aún guardaban la nomenclatura virreinal del pueblo de Xalapa, y pocos, muy pocos nombres de próceres y personajes de la época. Si el posible soldado del 47 tenía una calle ¿Por qué no los héroes fusilados Alcalde y García?, eso lleva a pensar que la calle no llevaba el nombre de un héroe, soldado o político, y que cuyo nombre era aún más antiguo.
Luego llegó una agradable coincidencia. Actualmente estoy haciendo investigaciones sobre la existencia de diversos barrios del pueblo de Xalapa de la feria. En dicha investigación se han rescatado nombres de barrios y de calles antiguas. Para ello es de suma importancia el Archivo Notarial de Xalapa y su información catalogada. En la búsqueda de barrios de la época virreinal me topé con uno referenciado como "barrio de las Bochas". Este espacio comienza a ser referencia a finales del siglo XVIII e inicios del XIX, 1770-1805 aproximadamente, en ese lapso se pueden encontrar diversas referencias geográficas sobre el barrio y el callejón de Las Bochas. Luego del trabajo de ubicación histórica dicha zona se encontraba entre las actuales calles de Primo Verdad e Hidalgo, ahí donde el mapa de Rivera indica "Arrieta". Para mi alegría un protocolo del archivo notarial sobre la venta de una casa en el año de 1800, se hace referencia a una "calle que de la alameda, sube al plan de las Bochas de Arrieta". (ANX, RIP, vol. 64, fs. 354v-356)
De esta manera el nombre del barrio y callejón de las Bochas, estaba ligado al nombre de Arrieta, cuyo nombre permaneció como referencia hasta bien adentrado el siglo XIX. Entonces ¿Quién fue Arrieta? para estas alturas queda claro que no fue un "soldado de la intervención", pero si fue un miembro de milicias. Felizmente el Archivo Notarial sigue dando información. José Arrieta hizo su testamento en 1808 (ANX, RIP, vol. 72, fs. 158-160, Xalapa) en él dice tener 65 años, ser carpintero de oficio y sargento retirado del Ejército Provincial de las Tres Villas, vivía sin esposa ni hijos y hereda a otra persona "el juego de Bochas que está en mi morada".
Esta interesante referencia nos indica que el nombre de Bochas fue por un establecimiento de juegos. ¿Cómo era? Según una información del Archivo Histórico Provincial de la ciudad de Sevilla, que comparte también esta linda imagen, aunque sin referencia.

"El juego de bolas es un deporte practicado con bolas pesadas que se tiran o se hacen rodar para acercarlas lo más posible a una bola más pequeña. Tuvo mucha difusión en Europa en la Edad Moderna, y pasó a América como juego de bochas, jugándose en la actualidad, con sus variantes de la petanca o los bolos."
 Publicado electrónicamente en la página de facebook del Archivo Histórico Provincial de Sevilla, 

Tengo entendido que este juego se practicaba en Xalapa durante el siglo XX, hace falta comprobar más este dato. Tradicionalmente se asumía que en la Xalapa colonial sólo estaba el juego de la Raqueta, pero con esta información también se puede aprecia que había otro juego y que debió haber sido popular en su época, tanto el juego como su propietario, pues crearon referencias espaciales en calles, barrios y registros notariales.


"Recreos al aire libre. Las bochas, un canchero viejo". (AGNA,DDF/Inv: 144596.) Fotografía del Archivo Nacional de Argentina, en donde podemos ver cómo era el juego de las Bochas en el siglo XX, con estas informaciones se puede imaginar cómo era el de Xalapa, se aprecian varios elementos de madera lo que también coincide con el oficio de José de Arrieta nombre del propietario del juego de Bochas xalapeño de finales del siglo XVIII.
Publicada electrónicamente en la página del Archivo General de la Nación de Argentina el 11 de febrero de 2018

Como se puede leer, el ahora llamado "Callejón de la Perla" ha cambiado en muchas maneras. Se observa que el lugar fue en dos diferentes ocasiones de la tranquilidad al bullicio. Aunque esta realidad no justifica la condición sonora actual, no se puede dejar de imaginar que durante el tiempo de las bochas se reunían diversas personas con sus respectivos gritos, risas, palmadas y silbidos, y una que otra discusión. La calle aludida ahora enfrenta el deterioro de su fisonomía original por la presencia de una mayor cantidad de personas, de música a altos decibeles, de infraestructura para comensales cuyas intervenciones parecen ahogar a una de las tradiciones más duraderas que ha tenido Xalapa: su arquitectura vernácula.

domingo, 5 de noviembre de 2017

El cementerio 5 de febrero, breves notas históricas y observaciones

Dentro de los cementerios de la ciudad de Xalapa el conocido como “5 de febrero” es todo un conjunto monumental con mucha Historia. Este lugar es el único que queda en pie de los más antiguos. Los primeros “cimenterios” de Xalapa(1) fueron los lugares fuera de los templos donde se enterraban a los fieles. De esta forma los había en San José, Santiago, el convento de la Natividad y en el Calvario todos ellos referenciados en el Archivo Notarial de Xalapa, lo que indica su reconocimiento general (2). De todos estos sitios, el cementerio del Calvario fue quizá el que más trascendía a inicios del siglo XIX, pues contaba con un amplio terreno a orillas del camino real para México. Este camposanto incluso está referenciado en dos mapas de Xalapa (el de Mariano Rincón de 1812 y un anónimo elaborado cerca del año de 1830).
Este antiguo cementerio comenzó su historia, según los datos municipales, en 1827 cuando se presentó un proyecto, por parte del ayuntamiento xalapeño, para tener un camposanto más grande y moderno para lo que sería la ciudad de Xalapa (no olvidar que el nombramiento de ciudad llegaría en 1830). El proyecto se consolidó en el año de 1831 cuando el gobernador del Estado Sebastián Camacho decretó su creación y disposición en un terreno ubicado al noroeste de la ciudad, limitado por el entonces camino nacional (actual 20 de noviembre) y el barrio de San José que apenas comenzaba a extenderse hacia el norte. (3)
El cementerio tendría una vida como tal de 136 años. Fue abierto en 1831 y fue clausurado dos veces, la primera en 1912-13, debido a la construcción del panteón de Palo Verde a las afueras de la ciudad del siglo XX, y la segunda, definitiva, en el año de 1967. Una vez clausurado el cementerio fue abandonado hasta el año de 1986 cuando se le declaró “monumento histórico” a raíz de la exigencia social que impidió su derrumbe con el falso pretexto de la modernización de la ciudad.
Hoy en día es notorio el uso dado a este lugar como escenario para representaciones en torno a la fiesta de “Día de Muertos”. En los últimos años se ha dispuesto del lugar para la realización de recorridos nocturnos donde se ofrecen historia, leyendas y cuentos con luces de colores como fondo. En varios medios se reportan “las grandes filas” de personas que acuden en las noches de inicios de Noviembre para realizar los recorridos nocturnos.

 La fachada del cementerio de la calle 5 de febrero, el más antiguo que aún podemos admirar.

Este servidor acudió en estos días por pura curiosidad histórica, aprovechando que también es estos días el cementerio está más disponible para su conocimiento que en el resto del año. Pues es la época cuando más pasto le recortan y hay más vigilancia. Una de las cosas que en este año me llevaron al cementerio fue hacer una fotografía comparativa, así como verificar los elementos arquitectónicos plasmados en la cartografía y compararlos con el presente. Todo esto para entender el proceso constructivo y/o degenerativo del lugar.

A la izquierda fotografía antigua del cementerio a inicios del siglo XX (Colección Hernández Jiménez y que aparece en el libro "Xalapa legado fotográfico de Manuel Jiménez González), a la derecha fotografía del autor de este blog, en la actualidad, el ángulo no es el original debido a que la foto se realizó o bien arriba de las bóvedas de la zona sur o en los terrenos limítrofes del mismo rumbo.

La cartografía histórica de Xalapa permite observar ciertas estructuras del cementerio. la cúpula central, éste elemento al parecer fue una estructura que seguramente sirvió de capilla en sus primeros años, pero a partir de 1892 fue el sitio para la tumba de Juan de la Luz Enríquez, gobernador del estado de Veracruz célebre por dirigir el derrumbe del convento franciscano y dejar asentados los poderes estatales en Xalapa. De todas estas estructuras sólo se conserva la cúpula, y las bóvedas ubicadass al oriente y sur, cerca de la entrada, poco o casi nada queda de las bóvedas dispuestas en la parte poniente. En estos lugares se conservan muchas tumbas de personas que fallecieron durante la mitad del siglo XIX, es decir, muchas personas que vivieron su niñez y adolescencia en el siglo XVIII en la época de la villa de Xalapa de la feria.

Comparación de las representaciones del cementerio en diversas cartografías antiguas de Xalapa. Puede observarse también como la zona se comienza a poblar a inicios del siglo XX. Se incluyó una gráfica que muestra algunas tendencias actuales del inmueble.
 
La misma cartografía evidencia que los alrededores del nuevo panteón no eran como los actuales. En aquellos años la zona no tenía casas como hoy en día. Se trataba de un paraje alejado, rodeado de bardas de piedra y pequeñas chozas. El proyecto seguía los principios que la sanidad moderna exigía a la disposición de los cuerpos: los entierros deberían hacerse lo más alejado posible de la población y de sus fuentes de agua, para que la “corrupción” de los cuerpos no afectara las “miasmas” del ambiente, asimismo el lugar elevado servía para que los vientos dominantes no llevaran esas "miasmas" a la población.(4) Desde hace años estas condiciones ya era un problema de índole municipal. A inicios del siglo el ayuntamiento xalapeño atendía ciertos problemas de los cementerios más viejos por estar en contacto directo con la población, desde el mal olor hasta el desentierro de cuerpos por animales de granja (5).

Ahora bien es necesario llamar la atención a las autoridades correspondientes en cuanto el estado del cementerio. Al ir caminando entre viejas tumbas no deja uno de pensar que el lugar podría estar mejor. Es necesaria una limpieza profunda general del lugar, no basta con echar líquidos antihierba al campo, sino hay que recoger toda hojarasca y ramas muertas del lugar. Nivelar el suelo, rehabilitar pasillos y lozas. Pintar las tumbas, pulir los mármoles, limpiar las talaveras, los mosaicos, reponer remaches, reparar la cúpula central, habilitar el edificio de bodega. Reparar o disponer del drenaje pluvial, iluminación interna. En fin son muchas las intervenciones que bien podrían hacerse a este panteón (la tumba de Agustín Díaz está prácticamente perdida). Más al tener en cuenta el atractivo que las administraciones locales se han empeñado en buscar, y que me temo no se han interesado en los daños que al entorno pueden provocar los recorridos nocturnos (instalación de luces, paso por las tumbas de noche), este panteón es ciertamente valorado por muchas personas eso debería bastar para una reparación integral. Este servidor acudió como muchos sólo para admirar las huellas de nuestro pasado.

La casi irreconocible tumba de Agustín Díaz fundador de la Comsión Geográfio Exploradora, antecedente histórico del INEGI. Agustin Díaz tiene una placa en el centro de Xalapa y una estatua en el parque Juárez.


Restos de cruces, tumbas, rejas pueden verse en cada rincón, junto con muchos restos de pasto aniquilado por químicos pero no recogidos.

 Daños a un detalle ornamental de las bóvedas del lado poniente, éstos causados por el crecimiento de plantas. Xalapa es un lugar húmedo y en cada rincón del cementerio puden crecer diversas plantas que poco a poco van deteriorando los monumentos.

Una caja de swichtes para la instalación electríca de las luces para los recorridos nocturnos instalada en la reja de una sección entre bóvedas. La reja presenta mucho deterioro.


Tumba que ha perdido todo su recubrimiento lateral.


Daños en la estructura de la tumba de la familia Sayago, cuyo apellido es marca urbana de la ciudad, por el asilo y la calle céntrica

Conjunto de nichos de una bóveda muuy dañados de inicios del siglo XX se aprecia que las criptas son dañadas también por una intencioanda extracción. Cazadores de tesoros o de huesos deben ser muy vigilados y no permitidos a estos recintos.


 Una vieja cripta sirve de almacen para desechos del cementerio, incluidas algunos letreros dañados.

Tumba del general José Antonio Rincón, ha perdido buena parte de su recubrimiento original. Aunque cabe mencionar que gracias a esto se podría documentar los materiales y las técnicas de construcción de tumbas en el siglo XIX. Una vez documentadas es necesario volver a recubrir el monumento.

Para terminar esta entrada, haremos reseña de otros interesantes personajes enterrados en el cementerio antiguo que las fichas informativas no dan cuenta.

José Antonio Rincón, Xalapeño del Siglo XVIII, nació en 1776, fue un militar hermano mayor de Manuel Rincón; tuvo con Fernando Miyares muchas recomendaciones para la defensa del camino real México Veracruz. Fue jefe superior político de Tabasco en 1822, cuando se formaron las bases del futuro estado tabasqueño entre ellas su congreso local. (6)
Hugo Topf; Dr. En Ciencias Físicas fue profesor de Ciencias Naturales, Geografía e Historia en la Escuela Normal Veracruzana. Una primaria xalapeña lleva su nombre. Además de Emilio Fuentes Betancourt, de origen cubano, doctor en filosofía y maestro en escuelas metodistas en México, fue director de la Escuela Normal entre 1904 a 1909.(7)

Y otros más que son interesantes, no hay biografía sobre ellos, pero sus mismas tumbas dan cuenta de sus vidas o de la consideración que tuvieron de sus familiares. De ahí la importancia de los cementerios para la memoria e investigación histórica.


Referencias y notas:
1. Concepto del s. XVIII y sinónimo de la palabra “cementerio”, -RAE U 1791, Pag. 220,3, consultado electrónicamente en RAE, N.T.L.L.E. 
2. ANX, RIP, vol. 71, 1807, 158-160; AHMX; LA, 1804, fs. 64v; ANX, RIP, vol. 68, 1804, 434-436v; ANX, RIP, vol. 79, 1820, 250-250v, consultados desde el catálogo de actas notariales de la Universidad Veracruzana)
3. Grafico informativo del Ayuntamiento de Xalapa en el Cementerio 5 de febrero
4. Strobel del Moral, 2015, De miasmas, humores y sentinas : la revolución médica y sanitaria del centro de Veracruz (1750-1870), Tesis de maestría en Ciencias Sociales. p. 158. Consultela aquí,
5. El ayuntamiento recomendó al cura de la iglesia de San José mantener abiertas las puertas del templo para ventilar los malos olores de sus entierros, AHMX, LA, 1805, fs. 125; El ayuntamiento pidió hacer cercas más altas y fuertes para el cementerio de Santiago ante la invasión  y destrozos que le hacían los cerdos AHMX, LA, 1805, fs. 138.
6. Martínez Assad, Carlos, 2006, Breve historia de Tabasco, Fondo de Cultura Económica.
7. Leticia Moreno, 2009, Redes académicas de los primeros normalistas de Jalapa, Ponencia X congreso Nacional de Investigación Educativa, consultada electrónicamente en: http://www.comie.org.mx/congreso/memoriaelectronica/v09/ponencias/at09/PRE1178210256.pdf

domingo, 4 de diciembre de 2016

Crónicas del patrimonio provincial perdido y descuidado V. El parque Miguel Hidalgo (Los Berros) Xalapa

En Julio de 2013 la tormenta tropical "Barry" implicó una serie de lluvias en varias partes del Estado de Veracruz. Xalapa no fue la excepción y se experimentaron varias tormentas en la ciudad. Una de ellas afectó un espacio histórico xalapeño del cual me gustaría escribir unas notas en este blog. Sobre todo porque desde aquellas lluvias su entorno en lugar de mejorar ha ido degradándose poco a poco. Se trata del parque Miguel Hidalgo, también conocido como "Los Berros" . Después de la tormenta un alud de tierra arrasó con varios elementos del parque que se irán describiendo después. La reacción de la autoridad fue crear un muro de contensión de concreto que dejó mucho que desear. El daño hecho por el deslave aún se deja ver de forma honda pues no se han repuesto los espacios afectados por el deslave de tierra, e incluso se rediseñaron unos nuevos totalmente fuera de la esencia histórica del lugar. Pero antes de continuar me gustaría hacer una breve recopilación de hechos históricos del parque, para luego describir algunos visbles daños que he localizado en diversos días. Hago esta entrada porque han pasado los años y no se ve alguna intervención que le devuelva al parque su escencia original. Todo esto con el fin de tratar de dejar un recuento del daño que esta sufriendo este espacio. Ojalá las autoridades, vecinos y los ciudadanos xalapeños logren sensibilizarse en el problema que se narrará en esta entrada.

El antecedente histórico del jardín que nos ocupa, se puede encontrar a mediados del siglo XIX, mediante "El paseo de los Berros". Este espacio fue una pequeña planicie resultado de la desecación de una laguna con el mismo nombre. El paseo aparece en el libro "Historia antigua y moderna de Jalapa", de Manuel Rivera Cambas, y lo hace por partida doble: en el mapa de la ciudad y en la presente ilustración.

Imagen del V tomo de "Historia Antigua y Moderna de Jalapa y de las Revoluciones del Estado de Veracruz" de Manuel Rivera Cambas del año de 1869. Al fondo puede verse el templo de San José y el cerro de Macultepec

Años después ese lugar de recreo fue acondicionado como paseo con jardines arbolados, quiosco y fuentes, un nuevo espacio de recreo que se llamaría "Paseo Hidalgo", en 1897 la Comisión Geográfico Exploradora delineó un interesante mapa que muestra cómo era ese primer "parque de los Berros".

Plano del Paseo Hidalgo, 1897, Mapoteca Orozco y Berra, colección general, número de identificación 6343-CGE-7261-A-004. Como se puede apreciar el alineamiento de algunos elementos, como el Quiosco y las fuentes, permaneció como hoy en día, no así para las avenidas que no están como en este plano, las cuales serían modificadas cerca del año de 1912.

El parque nuevamente fue rediseñado en el año de 1911, dejándole la forma "base" en la que hoy lo concoemos. En un mapa de 1912, también de la comisión geográfico-exploradora,se puede apreciar esta estructura. A la que se les agregarían elementos a lo largo del siglo XX, como la estatua de Hidalgo (por el bicentenario de su nacimiento), juegos, fuentes y demás elementos que lo dejaron como muchos lo conocemos. Cabe mencionar también la visión a futuro de sus constructores, pues al inicio se sembraron muchos árboles que en su época debieron parecer insignificantes, pero que hoy en día le dan una imágen muy particular pues sonde gran tamaño y ofrecen sombra y alivio a los caminantes de hoy.
Durante buena parte de su existencia, el parque Hidalgo/los berros se ha consolidado como punto de reunión y recreo para muchas personas, y no sólo de Xalapa.

El parque Hidalgo/Los Berros en 1912, como se aprecia ya tiene las avenidas y pasillos que actualmete tiene, asimismo la simbología alcanza los pilares con macetones que resguardan cada una de los pasillos internos del parque. Mapoteca Orozco y Berra, colección general, número identificador 6342 CGE-7261-A.

También el parque sirvió para recordar a los grandes escritores y poetas del Estado de Veracruz. Las avenidas del parque llevan los nombres de dichas personas "Maria Enriqueta Camarillo", "Josefa Murillo", "Salvador Díaz Mirón", "Rafael Delgado" y "Ruben Nonifaz Nuño". Según tengo entendido la calle de Diego Leño alguna vez se destinaría a ser la "calle de los Poetas" y que se colocarían bustos en sus flancos. Pues parece que los literatos tuvieron mejor lugar en el parque aquí reseñado. Aprovechando la referencia citaré algunos fragmentos de un poema de la coatepecana María Enriqueta Camarillo, que es un verdadero homenaje a la región que nos tocó vivir, sobre todo la parte cafetalera. La cita es del libro "Coatepec" de Soledad García Morales, de la colección "Veracruz: imágenes de su Historia", de las páginas 34-35

"¡Oh tierra del liquidámbar
del jinicuil y el naranjo!
[...]
¡Oh tierra de los cocuyos,
de la gardenia y el nardo!
al ver tus grandes platíos
de cafetos y de plátanos
que en hileras apretadas
al viento están ordenando,
me parece ver en ellos,
escuadrones de soldados
que, entre rumores salvajes,
marchan y llevan en alto,
como enseñas de victoria
los pendones desplegados
!Oh, tierra, que con tus flores
sabes curar crueles daños!
[...]
!Oh tierra del liquidámbar, 
yo te bendigo y te amo¡"

Hermosa poesía sin duda, porque no sólo lleva el cariño de la tierra sino que comparte a todos nosotros cosas que nos son comunes, ámbitos que forman nuestro patrimonio natural. En el parque de los berros podemos apreciar liquidámbares, hayas, y como cuentan los padres cocouyos y naranjos...

Lamentablemente como se mencionó al principio de la entrada, el parque fue afectado por las lluvias del año de 2013. En aquella ocasión un fuerte aguacero ablandó la tierra que había en la parte noroeste, y ésta a su vez arrasó la zona donde se encontraban los bustos de Diaz Mirón, Josefa Murillo y Rafael Delgado.

Así lucía la parte noroeste del parque Hidalgo/los Berros luego del deslave de las lluvias de 2013.

El mismo lugar en 2014, no se había restaurado nada, seguía el derrumbe.
 
Esta foto es de este año, ya sólo queda un soporte del busto de Rafael Delgado, pareciera que estamos ante las ruinas de una ciudad antigua, pero sólo es el descuido de un par de años.


Los trabajos del reciente año, por parte del ayuntamiento tengo entendido, construyeron un muro de contensión y establacieron un espacio para hacer ejercicios (mucha gente se ejercita en el parque durante las mañanas). Aunque estas intervenciones eran necesarias, no se hicieron con el rigor que se merecía y descuidaron el ámbito histórico del parque.  

 Perspectiva del muro de contensión construido entre 2014-2015, Se precia una de las bases de los bustos dañados por el deslave de tierra el de Josefa Murillo, escritora del romanticismo del Papalopan. Pero desgraciadamente también se aprecia lo poco que le importó a la autoridad su restauración original.


 El espacio de ejercicios y una parte inacabada del muro de contensión puesto, al que se le agregaron grafitis. Como se puede apreciar el entorno original no fue respetado en esta intervención, el uso que se le da al espacio comienza a cambiar para mal. 


 Fragmento de la construcción "base" de la zona noroeste del parque, aquella que no fue afectada por el deslave. Se puede apreciar las losas de piedra volcánica usadas para su elaboración asó como los macetones que adornaban cada extremo. Cabe mencionar que del lado contraro no se conserva nada de este elemento.

Aquí se puede ver el daño sufrido a esta estrcutura, y otra intervensión: colocar un soporte natural para el deslave, pero tampoco esta intervención respetó con el entorno original. No hay que olvidar que en el pasado se hicieron grandes esfuerzos para labrar la pesada y dura piedra, dejarla lista para la construcción y colocarlas. A esas personas tampoco se les reconoce su labor con el descuido dado al parque.

Como si esto no fuera poco, varios rincones del parque tienen diversos daños no atendidos. Una caminata atenta y pausada por el parque mostrará que varios de sus elementos distan de estar en condiciones de conservación. También es necesario recordar que los espacios públicos del centro de Xalapa actualmente se encuentran rebasados y saturados, sobre todo en los fines de semanas donde las admministraciones han permitido que se conviertan en centros de recreación infantil y juvenil pero sin tomar precauciones al efecto.

 No sólo esa parte del jardín de los Berros se encuentra en mal estado. En la zona sur del parque se puede encontrar esto: Los restos de un antiguo pilar / macetón. Por la pintura se nota que formaba parte de los pilares que enmarcaban las avenidas, y que no hay ninguna disposición para restaurarlo.

En otros lugares se pueden ver estos pequeños bloques, a forma de mojoneras para limitar el paso de vehículos en las avenidas del parque Hidalgo, pero en muchos de ellos se han desprendido o retirado.

Apenas y se distingue "Avenida Maria Enriqueta", el recuerdo a esos escritores se va perdiendo para dar paso a otra época, pero dejando atrás una muy importante.
 
El daño material y el descuido al histórico parque Hidalgo/Berros es notorio actualmente. Diversas zonas que fueron construidas cerca de cien años están sin mantenimiento y otras ya desaparecidas. Las intervenciones de parte de la autoridad municipal no han sido las mejores, no se ha procurado la reconstrucción de la zona noroeste; se ha tolerado la destrucción de elemenos como pilares, losas y no se ve un mentenimiento a los elementos que hoy existen; asimismo se le ha dado un uso al parque distinto al que tenía originalmente, de ser un paseo de caminata y recreación se ha convertido en un centro de vendimia y de mero fondo para fotografías. Hace poco vi que estaban pintando el Quisco, pero esto no basta, ojalá sea el inicio de una intervencións seria, pero es de todos conocido que el panorama económico del Estado de Veracruz y del ayuntamiento están muy complicados. Desgraciadamente no se aprecia voluntad de las autoridades, no se ve un acto que emprenda o que proponga una salida a problemas como el que atraviesa el parque, no hay contacto con los vecinos, con la ciudadanía, simplemente se alude a que "no hay dinero" y los años siguen deteriorando el lugar.
Para acabar me remito a una frase de Guillermo Tovar y Teresa, cronista de la Ciudad de México en su libro "La ciudad de los palacios: crónica de un patrimonio perdido" tomo1 , p. 175:

"¿Qué esperanza de trascender la brevedad de nuestras vidas podremos abrigar en tanto continuemos destruyendo las que nuestos antepasados albergaron?"

¿Qué se puede hacer? levantar demandas al INAH, dejar oficios por escrito al ayuntamiento (sobre todo a la oficina de centro histórico) con nuestra inconformidad, hablar con vecinos, organizarnos con grupos de defensa patrimonial y usar las redes sociales para denunciar los abusos y desusos de nuestro patrimonio.