domingo, 5 de noviembre de 2017

El cementerio 5 de febrero, breves notas históricas y observaciones

Dentro de los cementerios de la ciudad de Xalapa el conocido como “5 de febrero” es todo un conjunto monumental con mucha Historia. Este lugar es el único que queda en pie de los más antiguos. Los primeros “cimenterios” de Xalapa(1) fueron los lugares fuera de los templos donde se enterraban a los fieles. De esta forma los había en San José, Santiago, el convento de la Natividad y en el Calvario todos ellos referenciados en el Archivo Notarial de Xalapa, lo que indica su reconocimiento general (2). De todos estos sitios, el cementerio del Calvario fue quizá el que más trascendía a inicios del siglo XIX, pues contaba con un amplio terreno a orillas del camino real para México. Este camposanto incluso está referenciado en dos mapas de Xalapa (el de Mariano Rincón de 1812 y un anónimo elaborado cerca del año de 1830).
Este antiguo cementerio comenzó su historia, según los datos municipales, en 1827 cuando se presentó un proyecto, por parte del ayuntamiento xalapeño, para tener un camposanto más grande y moderno para lo que sería la ciudad de Xalapa (no olvidar que el nombramiento de ciudad llegaría en 1830). El proyecto se consolidó en el año de 1831 cuando el gobernador del Estado Sebastián Camacho decretó su creación y disposición en un terreno ubicado al noroeste de la ciudad, limitado por el entonces camino nacional (actual 20 de noviembre) y el barrio de San José que apenas comenzaba a extenderse hacia el norte. (3)
El cementerio tendría una vida como tal de 136 años. Fue abierto en 1831 y fue clausurado dos veces, la primera en 1912-13, debido a la construcción del panteón de Palo Verde a las afueras de la ciudad del siglo XX, y la segunda, definitiva, en el año de 1967. Una vez clausurado el cementerio fue abandonado hasta el año de 1986 cuando se le declaró “monumento histórico” a raíz de la exigencia social que impidió su derrumbe con el falso pretexto de la modernización de la ciudad.
Hoy en día es notorio el uso dado a este lugar como escenario para representaciones en torno a la fiesta de “Día de Muertos”. En los últimos años se ha dispuesto del lugar para la realización de recorridos nocturnos donde se ofrecen historia, leyendas y cuentos con luces de colores como fondo. En varios medios se reportan “las grandes filas” de personas que acuden en las noches de inicios de Noviembre para realizar los recorridos nocturnos.

 La fachada del cementerio de la calle 5 de febrero, el más antiguo que aún podemos admirar.

Este servidor acudió en estos días por pura curiosidad histórica, aprovechando que también es estos días el cementerio está más disponible para su conocimiento que en el resto del año. Pues es la época cuando más pasto le recortan y hay más vigilancia. Una de las cosas que en este año me llevaron al cementerio fue hacer una fotografía comparativa, así como verificar los elementos arquitectónicos plasmados en la cartografía y compararlos con el presente. Todo esto para entender el proceso constructivo y/o degenerativo del lugar.

A la izquierda fotografía antigua del cementerio a inicios del siglo XX (Colección Hernández Jiménez y que aparece en el libro "Xalapa legado fotográfico de Manuel Jiménez González), a la derecha fotografía del autor de este blog, en la actualidad, el ángulo no es el original debido a que la foto se realizó o bien arriba de las bóvedas de la zona sur o en los terrenos limítrofes del mismo rumbo.

La cartografía histórica de Xalapa permite observar ciertas estructuras del cementerio. la cúpula central, éste elemento al parecer fue una estructura que seguramente sirvió de capilla en sus primeros años, pero a partir de 1892 fue el sitio para la tumba de Juan de la Luz Enríquez, gobernador del estado de Veracruz célebre por dirigir el derrumbe del convento franciscano y dejar asentados los poderes estatales en Xalapa. De todas estas estructuras sólo se conserva la cúpula, y las bóvedas ubicadass al oriente y sur, cerca de la entrada, poco o casi nada queda de las bóvedas dispuestas en la parte poniente. En estos lugares se conservan muchas tumbas de personas que fallecieron durante la mitad del siglo XIX, es decir, muchas personas que vivieron su niñez y adolescencia en el siglo XVIII en la época de la villa de Xalapa de la feria.

Comparación de las representaciones del cementerio en diversas cartografías antiguas de Xalapa. Puede observarse también como la zona se comienza a poblar a inicios del siglo XX. Se incluyó una gráfica que muestra algunas tendencias actuales del inmueble.
 
La misma cartografía evidencia que los alrededores del nuevo panteón no eran como los actuales. En aquellos años la zona no tenía casas como hoy en día. Se trataba de un paraje alejado, rodeado de bardas de piedra y pequeñas chozas. El proyecto seguía los principios que la sanidad moderna exigía a la disposición de los cuerpos: los entierros deberían hacerse lo más alejado posible de la población y de sus fuentes de agua, para que la “corrupción” de los cuerpos no afectara las “miasmas” del ambiente, asimismo el lugar elevado servía para que los vientos dominantes no llevaran esas "miasmas" a la población.(4) Desde hace años estas condiciones ya era un problema de índole municipal. A inicios del siglo el ayuntamiento xalapeño atendía ciertos problemas de los cementerios más viejos por estar en contacto directo con la población, desde el mal olor hasta el desentierro de cuerpos por animales de granja (5).

Ahora bien es necesario llamar la atención a las autoridades correspondientes en cuanto el estado del cementerio. Al ir caminando entre viejas tumbas no deja uno de pensar que el lugar podría estar mejor. Es necesaria una limpieza profunda general del lugar, no basta con echar líquidos antihierba al campo, sino hay que recoger toda hojarasca y ramas muertas del lugar. Nivelar el suelo, rehabilitar pasillos y lozas. Pintar las tumbas, pulir los mármoles, limpiar las talaveras, los mosaicos, reponer remaches, reparar la cúpula central, habilitar el edificio de bodega. Reparar o disponer del drenaje pluvial, iluminación interna. En fin son muchas las intervenciones que bien podrían hacerse a este panteón (la tumba de Agustín Díaz está prácticamente perdida). Más al tener en cuenta el atractivo que las administraciones locales se han empeñado en buscar, y que me temo no se han interesado en los daños que al entorno pueden provocar los recorridos nocturnos (instalación de luces, paso por las tumbas de noche), este panteón es ciertamente valorado por muchas personas eso debería bastar para una reparación integral. Este servidor acudió como muchos sólo para admirar las huellas de nuestro pasado.

La casi irreconocible tumba de Agustín Díaz fundador de la Comsión Geográfio Exploradora, antecedente histórico del INEGI. Agustin Díaz tiene una placa en el centro de Xalapa y una estatua en el parque Juárez.


Restos de cruces, tumbas, rejas pueden verse en cada rincón, junto con muchos restos de pasto aniquilado por químicos pero no recogidos.

 Daños a un detalle ornamental de las bóvedas del lado poniente, éstos causados por el crecimiento de plantas. Xalapa es un lugar húmedo y en cada rincón del cementerio puden crecer diversas plantas que poco a poco van deteriorando los monumentos.

Una caja de swichtes para la instalación electríca de las luces para los recorridos nocturnos instalada en la reja de una sección entre bóvedas. La reja presenta mucho deterioro.


Tumba que ha perdido todo su recubrimiento lateral.


Daños en la estructura de la tumba de la familia Sayago, cuyo apellido es marca urbana de la ciudad, por el asilo y la calle céntrica

Conjunto de nichos de una bóveda muuy dañados de inicios del siglo XX se aprecia que las criptas son dañadas también por una intencioanda extracción. Cazadores de tesoros o de huesos deben ser muy vigilados y no permitidos a estos recintos.


 Una vieja cripta sirve de almacen para desechos del cementerio, incluidas algunos letreros dañados.

Tumba del general José Antonio Rincón, ha perdido buena parte de su recubrimiento original. Aunque cabe mencionar que gracias a esto se podría documentar los materiales y las técnicas de construcción de tumbas en el siglo XIX. Una vez documentadas es necesario volver a recubrir el monumento.

Para terminar esta entrada, haremos reseña de otros interesantes personajes enterrados en el cementerio antiguo que las fichas informativas no dan cuenta.

José Antonio Rincón, Xalapeño del Siglo XVIII, nació en 1776, fue un militar hermano mayor de Manuel Rincón; tuvo con Fernando Miyares muchas recomendaciones para la defensa del camino real México Veracruz. Fue jefe superior político de Tabasco en 1822, cuando se formaron las bases del futuro estado tabasqueño entre ellas su congreso local. (6)
Hugo Topf; Dr. En Ciencias Físicas fue profesor de Ciencias Naturales, Geografía e Historia en la Escuela Normal Veracruzana. Una primaria xalapeña lleva su nombre. Además de Emilio Fuentes Betancourt, de origen cubano, doctor en filosofía y maestro en escuelas metodistas en México, fue director de la Escuela Normal entre 1904 a 1909.(7)

Y otros más que son interesantes, no hay biografía sobre ellos, pero sus mismas tumbas dan cuenta de sus vidas o de la consideración que tuvieron de sus familiares. De ahí la importancia de los cementerios para la memoria e investigación histórica.


Referencias y notas:
1. Concepto del s. XVIII y sinónimo de la palabra “cementerio”, -RAE U 1791, Pag. 220,3, consultado electrónicamente en RAE, N.T.L.L.E. 
2. ANX, RIP, vol. 71, 1807, 158-160; AHMX; LA, 1804, fs. 64v; ANX, RIP, vol. 68, 1804, 434-436v; ANX, RIP, vol. 79, 1820, 250-250v, consultados desde el catálogo de actas notariales de la Universidad Veracruzana)
3. Grafico informativo del Ayuntamiento de Xalapa en el Cementerio 5 de febrero
4. Strobel del Moral, 2015, De miasmas, humores y sentinas : la revolución médica y sanitaria del centro de Veracruz (1750-1870), Tesis de maestría en Ciencias Sociales. p. 158. Consultela aquí,
5. El ayuntamiento recomendó al cura de la iglesia de San José mantener abiertas las puertas del templo para ventilar los malos olores de sus entierros, AHMX, LA, 1805, fs. 125; El ayuntamiento pidió hacer cercas más altas y fuertes para el cementerio de Santiago ante la invasión  y destrozos que le hacían los cerdos AHMX, LA, 1805, fs. 138.
6. Martínez Assad, Carlos, 2006, Breve historia de Tabasco, Fondo de Cultura Económica.
7. Leticia Moreno, 2009, Redes académicas de los primeros normalistas de Jalapa, Ponencia X congreso Nacional de Investigación Educativa, consultada electrónicamente en: http://www.comie.org.mx/congreso/memoriaelectronica/v09/ponencias/at09/PRE1178210256.pdf

1 comentario:

Soledad García Morales dijo...

Buena aportación de un sitio emblemático de Xalapa.Sitio de reposo de grandes figuras nacionales y extranjeras cuya obra contribuyó al engrandecimiento de nuestro país, que desafortunadamente las cubre el velo del olvido. Bien por insistir en su conocimiento, valorización y mejoramiento de ese lugar.