sábado, 3 de septiembre de 2011

Crónicas del patrimonio provincial perdido y descuidado I.

Ahora que se ha tomado el tema de las casas y de los elementos del paisaje se me ha ocurrido comenzar con esta serie de "Crónicas del patrimonio provincial perdido y descuidado". En esta secuencia se dedicará a denunciar y hacer reflexión sobre problemas que afectan al patrimonio natural, histórico y cultural de la provincia de Xalapa. No sólo debemos viajar tomar notas y fotografías, es un deber (y más del historiador o cualquier científico social) poner en evidencia problemáticas que afectan a la sociedad.
Muchas veces, cuando se observan edificios ruinosos y/o descuidados (sean casas, fabricas u otros edificios) surgen varias opiniones en torno a lo que vemos: una cierta preocupación por el estado de abandono del edificio observado; indiferencia ante la situación que mantiene; expresiones/opiniones sobre la idoneidad de derribar algo "viejo" y "feo"; o, en algunos casos, surge una fascinación al contemplar cómo unas ruinas han sobrevivido tantos años. Cualquiera que sea la opinión, que mucho tiene que ver con nuestro contexto y nuestra educación particular, indica una cierta consciencia sobre el objeto observado.
Dicen coloquialmente "los años no pasan en valde", y es muy cierto. A lo largo de la Historia las sociedades que habitan un espacio, lo moldean e intervienen de acuerdo a sus intereses (sean materiales, económicos y/o espirituales). Cada época, como se ha mencionado sin cesar en este espacio, va dejando marcas a los tiempos presentes. Tomando en cuenta estas consideraciones, se puede vislumbrar que: en una ciudad hay edificios que sirvieron a algún determinado objetivo en una determinada época/espacio; muchos de éstos ya no sirven a las necesidades materiales inmateriales de nuestros días. Con este panorama se puede comprender en gran medida las reacciones arriba descritas.
Ahora, si bien se puede considerar que un edificio ya no sirve a los objetivos de una sociedad esa no es razón suficiente ni inequívoca para destruirlo. Un edificio histórico (junto que los bienes que pueda o no conservar) puede ser utilizado para obtener información valiosa de las sociedades pasadas. Hoy en día no se conocería mucho de mesoamérica, de las órdenes monásticas que existieron en México, de las haciendas y ranchos, si no es por los vestigios que hasta hoy se conservan. Asimismo muchas de estas edificaciones son parte indisoluble de la formación de identidad de un lugar, son parte de la cultura específica de un pueblo o ciudad. Son sitios donde se reviven recuerdos, anécdotas, experiencias y conocimientos. Razones más que suficientes para abogar por una conservación y rescate de edificios ruinosos a las autoridades locales, estatales y nacionales.
A lo largo de la provincia xalapeña, se pueden encontrar un sin número de edificaciones (casas, puentes, caminos, cascos de haciendas) en un claro deterioro, por el paso de los años, las nuevas vías de comunicación, por indiferencia, por falta de recursos económicos... y lo más grave para mi por descuido y/o neglicencia de autoridades. Cuando hago un recorrido me gustan mucho las cosas que observo pero, cabe mencionar, soy de aquellos que se sorprende del abandono de ciertas construcciones, además de indignarme mucho lo que ocurre en mi ciudad natal: Xalapa. Hace muchos años había muchas casas históricas conservadas en la capital del Estado de Veracruz, pero hoy en día se ve mucha demolición a lo largo y ancho del llamado centro Histórico. Se ve como edificaciones antiguas dan paso a almacenes, tiendas, negocios y demás cosas que alteran por completo la fachada y/o edificación histórica sin preocuparse de dejar evidencias sobre el rico pasado que guardó. Es necesario demandar la conservación del patrimonio natural, histórico y cultural de nuestras poblaciones ante las autoridades. Las llamadas "redes sociales" pueden ser una buena vía, las organizaciones civiles otra, la acción directa también. Debemos ser partícipes de la conservación de nuestro legado histórico y presente, por aquellos que tanto trabajo invirtieron para crearlo, y para aquellos que querrán saber cómo eran nuestros actuales días en el futuro.

Casa-habitación, fecha de construcción siglo XIX, se trata de una edificación típica de portales se encuentra en la intersección de las calles de Sayago, Azcárate y Azueta en Xalapa. Como se puede observar el techo se ha perdido completamente así como algunos muros. y otros elementos arquitectónicos.


 En el corazón del centro Histórico de Xalapa, se encuentran los restos de esta casa típica del siglo XVIII, el tejado que se proyectaba en la calle se ha perdido y la humedad ha hecho fuertísimos estragos al muro de la fachada. A la derecha de la imagen se aprecia una columna pero ésta perteneció al edificio de al lado que esta totalmente perdido. Calle Juárez, centro de Xalapa.


Recuerdo que hace tiempo el ayuntamiento de Xalapa tenía un fondo para conservación, asimismo el INAH colocaba muchos sellos de "obra clausurada" a aquellos proyectos que amenazaban la fisonomía original de las edificaciones. Actualmente se ve con mucho dolo que ninguna autoridad internviene, casa en la calle azueta del centro histórico de la ciudad de Xalapa.


 ¿Cuántas historias no albergó esta antigua hacienda que cómo se observa tuvo 3 niveles? ¿qué personas vivían de lo que se hacía en este lugar? ¿cuantos compadres matrimonios surgieron en estas paredes? Estos vestigios pueden en su estado actual dar mucha información, pero con su conservación sería mucho más. Ruinas de la hacienda de San Lorenzo cercano a Tepetlan y Almolonga.


En varios recorridos se pueden observar este tipo de edificaciones abandonadas, los gobiernos y la sociedad bien podrían buscarle un nuevo uso acorde a las nuevas realidades, claro sin alterar de manera significativa las antiguas estructuras que son una muestra de la eterna relación Historia-Sociedad-Espacio. Casa abandonada en Coacoatzintla.

Otra perspectiva del daño ocasionado tanto al patrimonio Histórico como al Natural, el famoso "Puente del Diablo" se esta cayendo un poco más cada día ante la indiferencia de todos. Asimismo la hidrografía de la región se encuentra alterada por los agentes contaminantes provenientes de Xalapa y Coatepec, una lástima sin duda.

El saqueo es otra de las prácticas más reprobables que afectan al patrimonio provincial. En la imagen se puede apreciar que no se dejó nada más que los muros y una puerta. Santos, retablos y demás objetos fueron acabados y probablemente sean ahora parte de la basura, de la colección privada de alguien o en carbón. Iglesia de la hacienda "Los Molinos" cercana a Perote, Ver.
 

Las grandes edificaciones históricas deben ser objeto de cuidado y atención, son construcciones que reunieron a un sin número de personas para su construcción/funcionamiento. Cada lugar guarda huellas de las ideas estéticas, de los objetivos de las sociedades que las construyeron y de los materiales de construcción, algunos muy cercanos al medio que lo rodeaba. Ornamentación en la fortaleza de San Carlos, en Perote Veracruz, este edificio construido en 1777 para la vigilancia de la Nueva España se convirtió en presidio en la primera mitad del siglo XX lo que conllevó a un cierto descuido y maltrato. Hace pocos años sacaron a la población presidiaria y el edificio permanece a la intemperie, hay que abogar por un uso adecuado y su conservación ante las autoridades locales.

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